• Delia C. Ramírez
  • 24 Octubre 2013
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Por: Delia C. Ramírez

       (Tomado de la revista http://www.sinpermiso.info/)

      El pasado 9 de octubre la jueza Janine Ríos envió a juicio a doce campesinos y campesinas, en el marco de un proceso judicial totalmente viciado que siguió a la matanza en Marina Kue, Curuguaty, ocurrida el 15 de junio de 2012, que dio paso a lo que se conoció como un golpe parlamentario en Paraguay.

     

      Sin reparo alguno, y en clara connivencia con el fiscal Jalil Rachid, la jueza dio curso a una decisión que favorece a las oligarquías terratenientes del Paraguay, convierte a las víctimas en sospechosos criminales y sostiene un armado funcional a la expulsión del presidente constitucional Fernando Lugo. Los acusados son Juan Tillería, Alcides Ramírez, Luis Olmedo, Lucía Agüero, María Fani Olmedo, Dolores López, Rubén Villalba, Néstor Castro Benítez, Adalberto Castro, Arnaldo Quintana, Felipe Benítez, Felipe Nery Urbina.

     

      Por si fuera poco, el 10 de octubre de 2013 se trasladaron a cuatro de los presos remitidos a juicio que se encontraban en el penal de La Esperanza al de Tacumbú, lugar que se conoce por ser la cárcel con las peores condiciones del país. Este procedimiento se realizó de manera inconsulta y con violento apuro.

     

      Los campesinos que pasaron por audiencia preliminar y ahora van a juicio, tenían y tienen razón. Pero la acción de los funcionarios de la justicia demuestra desprecio por dos puntos fundamentales: la falta de titulación a nombre de Riquelme y la propiedad estatal.

     

      El caso Marina Kue, como llaman algunos, o el caso Curuguaty, como lo denominan otros, es un “emblema” de la injusticia social que empieza por una casi total concentración de la tierra en manos del 2% de los propietarios. Se habla del caso como un emblema porque el mismo permite visualizar el persistente y silencioso padecimiento de las comunidades campesinas e indígenas que luchan por sus tierras y por sus vidas y que demuestran que el Estado del terror que caracterizó a los tiempos de Stroessner no se ha desmantelado.

     

      (Delia C. Ramírez es becaria de CONICET/UNSAM e integrante del Movimiento 138, colectivo de resistencia cultural en Paraguay.)

      Seguir leyendo en Sin permiso: http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/10paraguay.pdf

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